El nombre "neoclásico" no fue utilizado por los
principales fundadores de esta comente económica, sino por sus sucesores. La
utilización de ese término pretende mostrar una continuidad entre los primeros
grandes pensadores económicos -Smith, Ricardo, Malthus- y los nuevos autores
que, si bien utilizaban otros instrumentos analíticos, pretendían retomar los
principales conceptos de sus antecesores. Sin embargo, esta continuidad es
bastante discutible. Si bien es cierto que los autores "clásicos" creían
en el valor del mercado y de la competencia para lograr los mejores resultados
económicos, sus principales preocupaciones se orientaron hacia las preguntas
básicas de la Economía. Para los clásicos, lo principal era entender el mundo
de la producción y de la distribución de la riqueza. Pensaban que si lograban
comprender las causas de la riqueza de las naciones, podrían implementar las
mejores políticas para fomentar el bienestar de la gente. La corriente
neoclásica, surgida varias décadas después de la clásica, Orientó sus
preocupaciones en una dirección muy diferente; El centro de atención pasó de la
producción al intercambio, y de los grandes grupos sociales como los
capitalistas, los terratenientes, los financistas, los trabajadores, a los
individuos: la empresa, la persona. Esta corriente es también llamada
marginalista, ya que para explicar la formación de los precios y de las
cantidades demandadas y ofertadas de los bienes, se utilizan los conceptos de
utilidad marginal y costo marginal, según corresponda. La palabra marginal se
refiere a la última porción ofertada o demandada de un determinado bien,
"en el margen" de las anteriores.

León Walras fue quien sentó las bases de la moderna teoría del equilibrio general, al sostener que todos los precios se determinan simultáneamente en un mercado competitivo. Mediante un complejo sistema de ajustes automáticos y continuos, todos los bienes encuentran su precio de equilibrio, es decir, aquel precio en el que se igualan las cantidades demandadas y ofertadas del bien. Se ha
llamado a esta situación, estado de equilibrio general.
Uno de los elementos característicos del pensamiento neoclásico, ha sido su convicción en la capacidad del mercado para resolver los diferentes problemas económicos.
Actualmente el pensamiento neoclásico ve al mercado como una especie de "computadora gigante" que procesa muchísima información: la cantidad de bienes que demandan los consumidores, cuánto estarían dispuestos a pagar por ellos, y la cantidad de bienes que ofertan los productores, de acuerdo con los precios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario