jueves, 19 de febrero de 2015

Corriente neoclásica o marginalista

El nombre "neoclásico" no fue utilizado por los principales fundadores de esta comente económica, sino por sus sucesores. La utilización de ese término pretende mostrar una continuidad entre los primeros grandes pensadores económicos -Smith, Ricardo, Malthus- y los nuevos autores que, si bien utilizaban otros instrumentos analíticos, pretendían retomar los principales conceptos de sus antecesores. Sin embargo, esta continuidad es bastante discutible. Si bien es cierto que los autores "clásicos" creían en el valor del mercado y de la competencia para lograr los mejores resultados económicos, sus principales preocupaciones se orientaron hacia las preguntas básicas de la Economía. Para los clásicos, lo principal era entender el mundo de la producción y de la distribución de la riqueza. Pensaban que si lograban comprender las causas de la riqueza de las naciones, podrían implementar las mejores políticas para fomentar el bienestar de la gente. La corriente neoclásica, surgida varias décadas después de la clásica, Orientó sus preocupaciones en una dirección muy diferente; El centro de atención pasó de la producción al intercambio, y de los grandes grupos sociales como los capitalistas, los terratenientes, los financistas, los trabajadores, a los individuos: la empresa, la persona. Esta corriente es también llamada marginalista, ya que para explicar la formación de los precios y de las cantidades demandadas y ofertadas de los bienes, se utilizan los conceptos de utilidad marginal y costo marginal, según corresponda. La palabra marginal se refiere a la última porción ofertada o demandada de un determinado bien, "en el margen" de las anteriores.
León Walras fue quien sentó las bases de la moderna teoría del equilibrio general, al sostener que todos los precios se determinan simultáneamente en un mercado competitivo. Mediante un complejo sistema de ajustes automáticos y continuos, todos los bienes encuentran su precio de equilibrio, es decir, aquel precio en el que se igualan las cantidades demandadas y ofertadas del bien. Se ha

llamado a esta situación, estado de equilibrio general. 
Uno de los elementos característicos del pensamiento neoclásico, ha sido su convicción en la capacidad del mercado para resolver los diferentes problemas económicos.
Actualmente el pensamiento neoclásico ve al mercado como una especie de "computadora gigante" que procesa muchísima información: la cantidad de bienes que demandan los consumidores, cuánto estarían dispuestos a pagar por ellos, y la cantidad de bienes que ofertan los productores, de acuerdo con los precios. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario